“…. Lo que se observa en sus pinturas es el detenimiento que ha puesto Maria Alejandra Corbalàn en la construcciòn plàstica de sus obras, marcando un dinamismo de líneas que sostiene la composición pitòrica.”


Diario “ El Condor” de la Ciudad de Morón 1993



“ Alejandra Corbalán es una expresionista que transita con idéntico mérito por lo figuratrivo y la no figuración.

Tanto las naturalezas muertas como las estructura cubista, los desnudos de temperamento “fauve” o las abstracciones de contenido cósmico son tratados con pincelada densa e impulso gestual en un perfecto equilibrio de composición.

Pintura vigorosa ya sea en el estallido de color o en la paleta monocroma preestablecida. En cada uno de sus cuadros la artista se aventura rigurosamente sobrepasando la temática en sí, convirtiéndola en una mera excusa para desarrollar un magistral ejercicio del lenguaje plástico. Establece de esta manera una comunicación sensorial con el espectador que supera la anécdota, corroborando la apreciación de Delacroix cuando afirmaba: “Cien veces me he dicho que la pintura , esto es, la pintura material no es sino el pretexto, el puente tendido entre el espíritu del pintor y el del público”.

Es importante destacar esta virtud por la cual el creador imprime a la materia una vibración tan peculiar que a la manera abstracta de la música , termina transmitiéndole al espectador por medio de ella un sentimiento substancialmente personal.

Mencionábamos al principio el carácter “Fauve” de sus desnudos, por la manera espontánea y agresiva con que maneja las masas de color. Esta modalidad se hace también extensiva a sus abstracciones en las que campea esa voluntad de forma que rige el pensamiento visual.

Estamos así ante la percepción de un orden cósmico que surge en la superficie de la tela y sorprende por su movimiento vertiginoso por esa sensación de energía liberada que , al mismo tiempo resulta domeñada por la habilidad de la artista.

Con idéntica pericia plástica Maria Alejandra Corbalán abandona el espacio cósmico y se sumerge en el mundo bien enraizado de sus naturalezas muertas y collages que organiza con rigor cubista. Como corresponde a la armonía de un género intimista.

Esta variada gala de enfoques tiene el denominados común de una misma concepción de la pintura. En todas sus modalidades la artista agrega la interpretación lírica de lo visual concreto o ensoñado, el profundo dominio del oficio y la más inapreciable condición de la gracia.”


Crítico Salvador Linares para el libro “Arte Argentino para el tercer milenio” Edic de Arte Gaglianone





La pintura de Alejandra Corbalán es expresionista en todas sus facetas, tanto figurativas como abstractas y en todas ellas destaca ese gusto de investigar con las texturas y con el color. Un color que aparece en sus gamas más puras y rabiosas o en su faceta monocroma pero siempre con una pincelada de trazo seguro y firme. Sus composiciones son enérgicas y de gran expresividd, cargadas de un movimiento de tensión , que lucha por salir del formato.”


Crítica para el libro “Enciclopedia Iberoamericana de Artistas Plásticos Contemporaneos” editada por la QCC Art Gallery de la Ciudad Universitaria de New Cork





“La necesidad de formas universales, libres de toda interferencia de una realidad contingente, replantea el cuadro como algo que debe ser visto.

La formación de Maria Alejandra Corbalán le ha permitido encarar la puesta gestual-abstracta en la cual el concepto del movimiento virtual forma parte de una respuesta estética.

La presencia de un espacio ejecutado confiadamente por gradación y modulación de la luz, contrastes y transparencias, compromete al conjunto a una dependencia simbiótica, logrando en el trabajo una imagen con pluralidad de lectura.

En el trabajo de María Alejandra Corbalán aparece una doble mirada actual y esencial en cuanto a la condición humana y a la vigencia fundamental de la propuesta.

Las creaciones son productoras de una multiplicidad de percepciones que tienen que ver con sentido motivador del contenido.

Desbordante de sensibilidad, su realización captura con lineamientos hipnóticos la atención del espectador por su fuerte carga cromática, que proyecta el movimiento interior de su labor.

El dibujo y la pintura son los lenguajes que la conectan de manera poética con la vida, son su columna vertebral y su delicadeza para el despliegue pictórico tienen un eco en su composición, que tiene un sólido concepto estructural, base fundamental de la obra que se completa con la fuerza infusa de una paleta dúctil.

Maria Alejandra Corbalán nos confirma que la existencia ésta en continúo cambio y que el artista posee la cualidad de lograr concretar sus sueños, haciéndonos participes y cómplices de esta transformación.”


Crítica Silvia Pellegrini para el libro “El gran libro de Arte Argentino” Ediciones Institucionales





“María Alejandra Corbalán en una gran observadora de la realidad. Esta es una afirmación muy arriesgada si cuando apreciamos su obra pensamos que es una realización abstracta. Pero asi me ocurrió con su trabajo “Noche sobre el mar”. Cuando ya estaba convencido de la presencia de una tela abstracta sin definición en su pintura, la fotografía que contemplaba se deslizo hasta caer sobre el piso y al verlo desde arriba, vino a mi memoria el recuerdo del mar visto desde el aire todas las veces que viaje en avión. En ese momento me dí cuenta del increíble cambio de escala que me proponía el artista. Frente a la máxima extensión de la mirada que tiene la visión del océano desde lo alto, Maria Alejandra Corbalán, me proponía sobrevolar apenas una fracción del mar, el suyo, delimitando la escena como sólo puede hacerlo la poesía o la ciencia. La imagen quedo definida por una perspectiva cenital, como la que tienen os pájaros marinos en su vuelo.

Pero ese pequeño fragmento puede revelar un mundo. La variedad de texturas que consigue la autora se puede relacionar con el movimiento del piélago, el embate de las olas y la secuencia intermitente de sus ondulaciones.

La constante sinuosidad genera una amplia gama de centelleos y refulgencias. Hasta la luz de la luna parece dejar en clarro la estela de su alejamiento.

Maria Alejandra Corbalán propone desde la pintura la misma posibilidad de libertad para el creador como para el contemplador. Vida e inspiración se funden en la imaginación de ambos. Una inteligente y fantática labor con la que esta fina pintora continúa sorprendiéndonos, y que nos habla de su conocimiento y trayectoria en el terreno de las artes plásticas.”


Julio Sapolnik para el libro “ El arte argentino y sus protagonistas” Ediciones Institucionales.





“Hay pocas cosas tan difíciles de precisar como la materia y el propòsito del arte. Tan inabarcables como los horizontes de la creación y abierto a múltiples abordajes, el arte es el prodigioso continente que admite todos los contenidos imaginables y registra todas las tensiones y todos los temblores de la existencia. Estas consideraciones nos parecen particularmente necesarias para introducirnos en el misterio “Caserìo” de maría Alejandra Corbalán, cuyas claves nos acechan y nos interrogan desde la inquietante forma de un cielo incandescente, contra el que se recortan extrañas estructuras geometricas hundidas en una ominosa semipenunbre. Vuelto hacia las profundidades del alma y pergeñado a su sombra el dramático paisaje interior, con su apasionado cielo en llamas y la silueta de una solitaria nube blanquecina, expone la visión de un mundo que no se corresponde con los habituales y previsibles parámetros del planeta que conocemos. Tal vez a punto de ser convulsionado por un portentoso cataclismo, el incierto caserío de Corbalán parece aludir a la azarosa parábola de la aventura humana, cifrada en la silenciosa e imperturbable torre que se levanta en medio del fantástico paisaje ultraterreno.


Crítico Daniel Perez para el libro Panorama del Arte argentino” Ediciones Institucionales





“Recordamos a muchos de los buenos escultores no sólo por su obra en tercera dimensión, sino por los croquis y dibujos que le han antecedido. En dichos casos éstos-de tan sólo dos planos- llegan a convertirse en seres autónomos, abandonando su carácter de provisorios. Mencionamos lo anterior porque como en el caso de otros artistas el desnudo sentado denominado “descansando” de María Alejandra Corbalán muestra reclinado posee algunas de estas características. La figura femenina trazada con rasgos espatulados, conforma un “constructo” que le otorga solidez y al mismo tiempo brinda a la silueta carácter sensible. Las sombras marcadas con densidad, que van desde gradaciones de negro hasta el tierra siena tostado , contrastan con las otras pinceladas, generalmente de ocres y otros cálidos, para brindar un eficaz contrapunto. Otro acierto consiste en no ubicar a la mujer de espalda en el centro del plano, sino levemente corrida a la derecha, lo que da al conjunto mayor movilidad. Un fondo de bermellón con grisamientos en zonas liminares termina por situar esta imagen en el campo de una buena producción. Como conclusión de nuestro primer párrafo, podríamos afirmar que la pintura que da sensación de escultórica sin perder su carácter –como esta- gana en expresividad y consistencia.”


Crítico Osvaldo Mastromauro para el libro El arte argentino hacia el mundo” Ediciones Institucionales



“Todos dejen de hacer lo que están haciendo; pongan un lienzo en blanco en el caballete y pinten un cielo. Sí, un cielo ¿No saben pintar un cielo?”, dijo un día pablo Suárez, en el seminario “Una apuesta a favor de la recuperación del sentido” , que dictaba junto con Eduardo Médici y Tulio de Sagastizábal en la escuela superior de bellas artes Ernesto de la Cárcova. “Quiero un cielo que sea cielo, que lo mires y digas eso es un cielo”, continuaba, con un tono que podía percibirse como intimidatorio. Lo que exigía, como explica Luis F. Pérez (Ramona, Nº 75), es el artificio artístico se transforme en una acción, por ella misma, dadora de una tan deseada como singular construcción de sentido” . Es decir que, en la representación, debía reconocerse la implicación particular y comprometida del sujeto, pero también ser factible de interpretarse en su sentido más primario. María Alejandra Corbalán estaba allí, y también yo. Y ahora que me encuentro frente a la imagen de la obra “Agua” –como en “Aire” y ”Tierra”- observo en la claridad de su propuesta, pero también en mi recuerdo, la eficacia de aquellas palabras. “Agua” es un jugo armónicos verde-azulados que oscilan en un continuo movimiento sobre la superficie. “Agua” es agua, igual que ”cielo es cielo”.


Crítica de Mara de Giovanni para el libro "El arte argentino del bicentenario” Ediciones Institucionales



Cruzar un puente sin dificultad es una muy buena señal para supear problemas, su imagen siempre alude a la posibilidad de ir de un lado a otro. Mirar un puente viejo es también contemplar el paso del tiempo y lo que esa antigua construcción unió. Maria Alejandra corbalán eligió representar con un último instante de luz, que mantiene su reflejo en el agua y le da la bienvenida a la noche , el deterioro provocado por el tiempo en la vieja obra, que está emparentando con el ocaso de la vida. Por sobre todas las cosas, el puente marca el punto más alto en la composición y lo realza a través del tratamiento a contraluz que emplea . Así, el y toda la línea del horizonte que se extiende a su lado se destacan por un altorrelieve que cruza el ancho de la composición. “El puente viejo” acentúa la idea del paso del tiempo por la aplicación de una paleta baja que dispuesta de manera envolvente, divide en dos focos lumínicos la concentración de la luz. El horizonte alto amplía la presencia del agua y reduce a su franja mínima el cielo. El puente que destaca la transparencia de su estructura se define figurativamente, mientras que los demás elementos de su alrededor se proponen como una naturaleza abstracta imaginada.


Julio Sapolnik para el libro “ El arte argentino y sus protagonistas” Ediciones Institucionales.



mariaalejandracorbalan@argentina.com | alejandracorbalan@hotmail.com.ar - Alejandra Corbalán, Buenos Aires, Argentina

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